El negro y la gata




Sinopsis

El padre Azurmendi es el narrador en primera persona y protagonista principal de los escabrosos sucesos de esta historia. La trama comienza con el relato que le hace el negro, un joven expresidiario, de la tentativa de asesinato que ha sufrido unos días atrás por parte de un misterioso conductor anónimo, a los mandos de un Scirocco azul eléctrico.

El negro mantiene desde hace años una estrecha relación con el sacerdote, que representa para él una figura sustitutiva del padre maltratador que le abandonó en su infancia. Pronto se hace patente que nos encontramos ante un cura muy peculiar: se vio forzado a entrar en el Seminario con once años, a la muerte de su madre, pero al llegar a la edad de la reflexión comprendió que los contenidos básicos de la fe cristiana no eran sostenibles por su razón, y el imaginario cristiano se le desmoronó por completo. A pesar de ello, se ordenó sacerdote y lleva más de veinticinco años ejerciendo en la parroquia de un pequeño pueblo, Berango, labor que conjuga con la de capellán del centro penitenciario de Basauri. No cree en Dios, pero ama su «misión» y ama los principios que Jesús, como hombre, trajo a este mundo. Y aquí no termina la incoherencia del protagonista con los preceptos de su mandato, ya que además mantiene una relación carnal con Ane, la herborista de la que está profundamente enamorado. Azurmendi sufre por su incongruencia, pero no se decide a abandonar el sacerdocio; da rienda suelta a sus reflexiones en conversaciones con su amigo Kundera, un excéntrico solterón con el que todas las semanas dialoga con ironía sobre lo humano y lo divino. El debate se centra frecuentemente en la elección entre el peso y la levedad (con referencias puntuales a La insoportable levedad del ser de Kundera).

La trama avanza cuando Azurmendi se topa por casualidad con el Scirocco asesino y comete la imprudencia de contárselo al negro; este, tras espiar las idas y venidas de su atacante, —un tal Fidel con serios antecedentes criminales—, hace arder el coche. El cura se ve en la obligación moral de revelarle la autoría del negro al subcomisario Barrutia, un viejo conocido de la cárcel de Basauri. Este parece dispuesto a olvidar el incidente, pero poco después sucede un acontecimiento mucho más grave: Fidel aparece asesinado. Lo han quemado vivo, añadiendose además un detalle macabro: al muerto le han cortado el pene y este ha desaparecido.

El siniestro asesinato crea la lógica alarma en el pueblo y todo apunta a la autoría del negro, que es detenido y encarcelado. Sin embargo, Azurmendi está convencido de su inocencia y emprende una labor detectivesca dirigida a encontrar al verdadero asesino. Sus sospechas recaen sobre Patricia, una bella peruana que mantenía una relación pasional con el muerto, con el que peleó con dureza poco antes de su asesinato. La trama se va adentrando en la personalidad y misterios de esta «dama del mal», adepta al sexo y al vudú. Azurmendi se ve involucrado en diversas peripecias hasta lograr convencer al subcomisario Barrutia de interrogar a la chica; pero antes de que el interrogatorio se lleve a cabo, Patricia retorna repentinamente a su país. En concreto a Máncora, un pequeño pueblo encajonado entre el desierto y el Pacífico peruano.

Se produce entonces un gran vuelco en las circunstancias del padre Azurmendi. Su obispo diocesano le informa de que su amorío pecaminoso ha sido descubierto. Se ve obligado, con gran dolor, a abandonar su ministerio. Esto supone también un golpe a su relación con Ane, que en los últimos tiempos se había ido enfriando. Ella es un espíritu libre, temeroso del compromiso, y le asusta convertirse en el sostén y único centro de la existencia de un excura «confuso, atribulado y sin oficio ni beneficio».

Ante este cúmulo de contrariedades, Azurmendi se aferra a su intento de probar la inocencia del negro; vedado de su labor pastoral, cree que aquella es la única alma por la que aún puede batallar. Toma entonces la resolución de viajar a Máncora y tratar de investigar por su cuenta. Le acompañará su incondicional amigo Kundera, y ambos se verán inmersos en sucesos trágicos y siniestros que llevan a la sorprendente resolución de la trama.